Existen diferentes causas refractivas, que pueden provocar dificultades visuales, tales son la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Con los años, se agrega la presbicia. Fácilmente solucionables con anteojos o lentes de contacto.
Numerosas afecciones corneales pueden comprometer la visión, como degeneraciones, queratoconos, y otras.
La presión ocular, asociada a cambios en el nervio óptico, y alteraciones del campo visual, constituye el glaucoma. En nuestros días tratables con gotas, y con cirugía.
La opacidad del cristalino, lente natural que tenemos dentro del ojo, se denomina catarata. Las nuevas técnicas de cirugías simplifican el procedimiento, logrando recuperar efectivamente la visión.
Constituyen procesos inflamatorios internos, la úvea es fina membrana interna que ocasionalmente genera dolor y ojo rojo. De diferentes causas, pueden ocasionar daños irreversibles si no se tratan a tiempo.
Incluyen diversas alteraciones de la retina, de múltiples causas, que también requieren un diagnóstico y tratamiento inmediato, para evitar secuelas visuales definitivas. Desde desprendimientos de retina, hasta maculoptías, hoy pueden resolverse, con tratamiento médico o con cirugías dependiendo el caso.
Los accidentes pueden provocar daños graves, desde lesiones cortantes superficiales, hasta estallidos de globo ocular, con cuerpos extraños intraoculares.